
La Noria es el lugar donde se lleva a cabo la vida diaria del mundo cruzazulino, donde trabaja la gente del sector administrativo, donde los jugadores se preparan para cada partido y donde se forman los nuevos talentos que en el futuro brillarán con La Máquina.
Cuenta con instalaciones de primer nivel, con una extensión de 45, 820 metros cuadrados, donde se encuentran tres canchas de futbol de tamaño profesional, un gimnasio, un auditorio, alberca, vestidores, área médica, sección de hidroterapia, sala de masajes, café comedor, snack bar, oficinas de la administración general, escuelas de futbol y fuerzas básicas.
Por estas canchas han pasado grandes leyendas que hicieron grande a la institución, actualmente el grupo de jugadores busca escribir su propia historia, mientras que las jóvenes promesas se esfuerzan cada día por una oportunidad en la primera división.
Foto: mexsport

El Estadio Azul y La Noria son los hogares de La Máquina, los lugares donde se lleva a cabo la vida diaria de todo lo que rodea a este gran equipo.
El Azul es, desde 1996, el templo celeste, luego de que el equipo se mudó del compartido Estadio Azteca para contar con su escenario propio. Se fundó en 1947 bajo el nombre de “Estadio Ciudad de los Deportes” y fue construido principalmente para partidos de futbol americano. Antes de la llegada de Cruz Azul al inmueble, este era la casa del Atlante, en ese entonces se llamaba “Azulgrana” por los colores de aquel equipo.
Actualmente se ha convertido en un estadio seguro, cómodo y adecuado para las necesidades de los espectadores. El Azul cuenta con la capacidad para albergar un total de 35,161 espectadores (incluyendo 92 palcos) y un total de 23 puertas de doble acceso cada una.
Es el lugar donde los sábados de cada quince días, se reúne la gran afición cementera para alentar a su querida Máquina, sin importar si pasan por un buen o mal momento.
Foto: Mexsport