
Millones de niños aficionados de Cruz Azul, que ayer en su día deberían de haber celebrado el haber visto por primera vez a su equipo campeón de algo, cuentan todavía con la inquebrantable ilusión de que pronto vendrán mejores cosas para la Máquina. ¿Tendrán razón?
Todos los pequeños que nacieron después de 1997, cuando Carlos Hermosillo anotaba el penal del triunfo y del título en la cancha del León, hoy le pueden ir a equipos importantes como Chivas, América, Pumas, Toluca o Pachuca, y en todos esos casos han tenido la posibilidad de, al menos una vez, ver a su equipo favorito ser campeón del futbol mexicano.
Sin embargo, en el caso de todos aquellos infantes que por cualquier motivo la van a la Máquina, ya sea por herencia, por gusto, por simpatía o por alguna razón inexplicable, desafortunadamente no han gozado de ese privilegio. Es cierto que han estado cerca en varias ocasiones, pero la realidad marca que todos aquellos cruzazulinos de 13 años o menos, se han acostumbrado a ver a su equipo quedarse en la orilla repetidamente.
La mayoría de ellos no entienden el porqué de los continuos fracasos celestes, quizás ni siquiera les importa, lo único que ellos quieren es celebrar junto con sus amigos y familia a alegría de un título, ser ellos por una vez los que se pueden “burlar” de los otros niños que no le van a Cruz Azul en el colegio.
Muy pocos, o quizás ninguno sabe que el equipo se ha manejado mal desde arriba, que se ha equivocado en contrataciones, en la forma de administrar los recursos, en la forma de tratar al aficionado, en la forma de armar un cuadro competitivo que sea capaz de consagrarse campeón de algo, lo que sea.
Lo que resulta un tanto conmovedor es que probablemente todos estos niños que no han visto campeón a su querida Máquina, son los primeros en alzar la cabeza y decir: “Bueno, para la próxima seguramente ganaremos”. Pero, ¿con qué sustento pueden afirmar algo así? Es simple, con el único e invalorable sentido de la esperañza, que es más pura en ellos que en nadie más.
Ojalá que estos chicos pronto puedan disfrutar de la alegría de un título, pues mientras sigan creciendo se irán dando cuenta de que las cosas en el equipo no están bien y que hace falta más que la esperanza y el deseo puro de millones de niños que sueñan con un Cruz Azul campeón.
Redacción VamosCruzAzul.com
Foto: Mexsport