
Grandísima exhibición de la Máquina en el Azteca. Cruz Azul además de talento, puso inteligencia y valor dentro del terreno de juego, mostrando por momentos un juego espectacular y un equilibrio sobresaliente gracias a los movimientos realizados por Enrique Meza.
De la mano de Emanuel Villa, el equipo celeste hizo cimbrar el “nido de las águilas” para adjudicarse de esta forma la segunda victoria de manera consecutiva frente al equipo de Coapa.
Al inicio del juego algo que llamaba poderosamente la atención era precisamente el once inicial que mandaba Enrique Meza, que seguramente sorprendió a más de uno. El “Ojitos” mandó a la cancha al que parece será el par de centrales que utilizará como titulares durante el torneo: Cervantes y Ponce. Con Domínguez y Pinto jugando de laterales. Pero la modificación más notable fue en el medio campo, pues inició con una triple contención: Torrado, Palau y Pineda jugaron por primera vez juntos. Siendo estos tres, piezas clave para detener el ímpetu americanista.
El partido iniciaba con posibilidades para ambos equipos, aunque daba la impresión de que conforme pasaban los minutos Cruz Azul se asentaba mejor dentro del terreno de juego. Y así, poco a poco se fueron haciendo méritos suficientes para lo que parecía ser –hasta ese momento- un posible triunfo celeste.
Ya un poco más cómodo en la cancha, y con un Emanuel Villa inspirado, comenzó la alegría celeste. El mismo Villa remató un centro preciso del “Chaco” Giménez para abrir el marcador apenas al minuto 16 del primer tiempo.
Tres minutos después, el estadio Azteca terminó de hacer explosión con la segunda anotación del famoso “Tito”. Gran jugada del equipo cementero, una hermosa pared entre el capitán Torrado y Giménez dejó viendo visiones al joven Layún, jugada que a la postre se convertiría en el segundo gol celeste con un remate prácticamente al ángulo nuevamente obra de Villa.
Con el 2-0 a favor, pero sobre todo con la adrenalina a tope, era momento de poner la cabeza fría y manejar de forma serena el marcador, cosa que los once cementeros entendieron a la perfección. Corona sigue sobresaliendo en la portería, Cervantes bien, y Ponce, tomando en cuenta que fue su primer clásico, me parece que cumplió bastante bien. En general fue un partido completo y bien jugado por todos los elementos de la Máquina, difícil señalar a alguien en particular, quizá por los goles sobresale Emanuel Villa, pero yo destacaría también a Giménez.
Nuevamente Christian Giménez se puso el equipo en la espalda y se convirtió en el jugador referente del cuadro celeste. Es notoria su gran experiencia, pero sobre todo el respeto y la responsabilidad que tiene para con el Club, es un jugador lleno de virtudes, el 10 que hace mucho tiempo no tenía el Cruz Azul.
Al final, el Azteca estaba pintado de azul, el equipo de La Noria se lograba quitar los fantasmas del pasado e imponía condiciones en el “nido”. Mostrando fortaleza física y mental, ha obtenido una victoria más sobre el América pero sobre todo, ha hecho que la afición desbordara pasión en la tribuna, emulando así, las grandes tardes llenas de gloria que ha tenido la historia cementera en el mismo estadio Azteca.
Es momento de festejar, pero no de echar las campanas al vuelo. Cruz Azul sigue en tercer lugar del grupo tres, pero ahora está empatado en puntos con Monarcas Morelia, ambos con 18. Pumas sigue siendo líder con 24. Así que la situación dentro del grupo sigue siendo muy apretada y se tiene que seguir pensando en sumar de a tres, para poder lograr la clasificación a la fase final.
Haciendo un poco de lado la liga mexicana, recordemos que el equipo cementero jugará contra los Rayados de Monterrey dentro de la serie correspondiente a la fase semifinal de la Liga de Campeones de CONCACAF. A mi entender, este se vuelve un juego fundamental dentro de las aspiraciones para conseguir el pase a la Copa Mundial de Clubes. Pues dependiendo del resultado que logre obtener, podrá tener un cómodo cierre de esta llave, sobre todo porque se cierra la llave jugando de local.
El partido de ida se jugará el próximo miércoles en la Sultana del Norte, con la novedad de que ambos cuadros no contarán con dos de sus mejores jugadores, Humberto Suazo por parte de los Rayados, está prácticamente descartado –al menos de inicio- por lesión. Por parte de la Máquina, será Christian Giménez el que no verá acción, debido a la expulsión que sufrió en el juego pasado contra Santos Laguna.
Destacar también que últimamente estos dos equipos han dado juegos muy espectaculares. Con el estilo de juego que manejan ambos técnicos, los partidos entre celestes y rayados suelen ser muy emocionantes y de muchas anotaciones. Así que las condiciones están dadas para nuevamente observar un buen juego de futbol.
Esperemos que la Máquina siga con esa inercia ganadora y logre así un resultado positivo en Monterrey.
¡¡¡Vamos Cruz Azul!!!
Omar Gómez Herrera, colaborador de VamosCruzAzul.com
Foto: Mexsport